El panorama es alarmante: las nuevas generaciones huyen del país buscando mejores horizontes y la tierra queda sola, sin gente, sin producción, sin semillas o fertilizantes.

El amor es más frío que la muerte es uno de los libros más personales de Ednodio Quintero en una ya larga obra narrativa, que incluye además algunos de los mejores ensayos publicados en español sobre clásicos de la literatura japonesa

Cada página de sus libros está relacionada con lo que pasa en Venezuela y nos conmueve como un río subterráneo que atraviesa de forma invisible el abismo de tiempos y lenguas diferentes, descifrando identidades y gérmenes poderosos.

La muerte de Mishima ocurrió un año antes de la visita de Kissinger a China en 1971, cuando viajó a escondidas preparando el encuentro entre Nixon y Mao que alteraría por completo el juego de la Guerra Fría. 

¿Entonces, me voy o me quedo?

Un Gobierno de transición necesariamente deberá contar con la presencia de dirigentes chavistas, capaces de convocar el apoyo de la minoría que aún apoya al régimen.

Después de todo, como escribía Walter Benjamin, la muerte nos da la perspectiva ideal para conocer el sentido de una trayectoria.

“El último hombre en Venezuela estaba sentado en su cuarto, entonces escuchó cuando llamaban a su puerta.” Parece un cuento de Augusto Monterroso, pero no lo es.

La novela de Rabinyan asoma una puerta a la realidad venezolana, consumida por una intransigencia abismal que parece no tener fin.

Las moscas no provienen de la descomposición moral de una persona o un grupo en particular, lo cual podría discutirse, sino de la putrefacción nacional.

Y ese es el punto, cómo diseñar una estrategia política que nos lleva a superar la actual crisis social que padecemos. No conozco otra manera que permitiéndole al venezolano de a pie manifestar su opinión. 

Estos ejemplos nunca podrán explicar a la perfección lo que ocurre en Venezuela, pero son paradigmas y nos pueden ayudar a tomar decisiones.