Al gran guerrero samurai Toyotomi Hideyoshi se le recuerda como el segundo gran unificador del Japón, después de Nobunaga, al haber pacificado al país gracias a sus reformas políticas. 

El Embajador Masateru Ito fue hasta hace poco Embajador del Japón en Venezuela, apreciado por sus dones como diplomático y representante de los intereses de su país, pero también como escritor.

Hay vinculaciones profundas en la agricultura, correspondencias entre las materias que se abrazan bajo ciclos naturales y que propician el cultivo de pasiones y realizaciones.

Mario Vargas Llosa, y no sin razón considera, al Papa Emérito uno de los grandes intelectuales de nuestro tiempo y más de un sacerdote me ha comentando en privado que su obra teológica lo ubica sin duda en la tradición de los Padres de la Iglesia.

Leer los trabajos de Ednodio Quintero relacionados con la literatura japonesa, bien sean traducciones o ensayos, significa reencontrarme con memorias ocultas por las arenas del tiempo.

Pocos han sentido el nerviosismo, la alegría, la excitación que padecen, sufren y disfrutan los maratonistas la noche antes de la carrera.

La más reciente novela de José Napoleón Oropeza – El cielo invertido (co-edición entre bid & co.editor y la UCAB, 2016)– culmina una tetralogía iniciada con la publicación de Las redes de siempre en 1976 y que incluye Las hojas más ásperas en 1982 y Las puertas ocultas de 2011...

Recuerdo perfectamente, como si fuera ayer, la lectura de un libro del teólogo brasileño Frei Betto, titulado: “Fidel y la religión”, transcripción de una larga entrevista que sostuvieron el sacerdote y el dirigente cubano.

A comienzo de la década de los sesenta cuatro personas se reunieron en la Universidad de Harvard e iniciaron un experimento que sentaría las bases para una significativa transformación psicológica y política en los Estados Unidos.