Editorial: Coordinación Estado Carabobo
Año: 1992

Uno de los momentos más significativos en la via del escritor C.S. Lewis ocurrió durante un viaje en autobús: fue la culminación de una conversión al cristianismo que había comenzado muchos años antes con una vaga e inexplicable nostalgia. La ausencia de razones que explicaran aquel extraño deseo impuso la comodidad de llamarlo “Alegría”. Tiempo después, transformada la inquietud por recuperar esa experiencia en verdadera búsqueda intelectual, desembocó en una pasión por lo Oculto. Su personalidad rebelde, inconforme y enemiga de todo lo que sonara a “colectivo” se sentía atraída por la magia y el aspecto más despravado del romanticismo. Y de esta fascinación por lo heterodoxo, saltó al encuentro con la santidad.

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